El Comité Ejecutivo de la FIFA reunido en Zurich dio inicio a una serie de jornadas que darán a conocer algunas decisiones tomadas por el organismo.
Claro que pocos imaginaban que la polémica se iniciara a horas de comenzadas la sesiones, cuando un comunicado de la Federación informaba lo siguiente: “Por razones médicas y para proteger la salud de los jugadores, se resolvió que no se jugarán más partidos internacionales a una altura superior a los 2.500 metros”. Según Markus Siegler, director de comunicación de FIFA, “la medida vale a partir de ahora y, en consecuencia, para las Eliminatorias al Mundial 2010″. Y aclaró, por si acaso: “La decisión fue tomada en el congreso de la FIFA y no corre riesgo de ser cancelada”. Por lo que pudo saberse, la determinación sólo afectaría a partidos de seleccionados y no de clubes.
La medida afectará entonces a cuatro países de la Conmebol, que para las Eliminatorias tenían como sede principal estadios ubicados a más de 2.500 metros de altura. Bolivia que sólo había presentado al Hernando Siles de La Paz (3.600), Perú, que había planeado ser local en Cusco (3.400), Ecuador que no podrá jugar ni en Quito (2.850) ni Riobamba (2.750), y Colombia que deberá salir de Bogotá (2.650).
Por su parte, el gobierno boliviano salió al cruce y el portavoz gubernamental de aquel país, Alex Contreras, declaró que sobre la medida anunciada “es un atentado al deporte en su conjunto” y anunció que el presidente Evo Morales se reunirá con su gabinete ministerial, dirigentes deportivos y especialistas del deporte en altura para dar a conocer la posición oficial que adoptará Bolivia respecto a la decisión de la FIFA. “Vamos a tomar una determinación como país”, explicó y abogó por hacer una “campaña internacional” contra el veto a los partidos en altura.