Ronaldinho está siendo investigado por la Policía brasileña después de arrestar a un narcotraficante en un apartamento propiedad del futbolista Anderson (Manchester United), amigo intimo del ex azulgrana.

Al parecer, el detenido es considerado como uno de los capos de la banda de narcotraficantes más grande y mejor organizada de la capital de Brasil. El jugador del Milán es sospechoso después de que la policía escuchara una conversación grabada entre ambos futbolistas en la que hablan sobre una fiesta con el traficante, aunque en ningún momento se hace referencia a las drogas.

Esperemos que todo quede en nada, una falsa alarma. Pero sin duda, son muestras de que Ronaldinho está prácticamente acabado. Primero Maradona. ¿Ahora Ronaldinho?