El Club Atlético Boca Juniors es uno de los clubes con más seguidores en toda Latinoamérica (13 millones), y una brillante historia, en sus vitrinas podemos encontrar nada menos que diecisiete títulos internacionales y treinta nacionales.

Su estadio, La Bombonera está situado en uno de los barrios más humildes de Buenos Aires (Argentina) y el club, sin ánimo de lucro, destina parte de su presupuesto en obres sociales como servicios médicos gratuitos a sus socios, bibliotecas e iniciativas sociales para la mejora del país, sin ninguna duda, Boca es más que un club.

Pero vamos a centrarnos en su modelo de negocio o más concretamente en su gestión deportiva. A pesar de ser uno de los clubes con más trofeos, su gran negocio es vender jugadores, principalmente a grandes clubes de Europa.

En una sociedad sin grandes recursos y económicamente débil, el fútbol es su gran pasión. Muchos chicos se matriculan en sus escuelas de fútbol para poder llegar algún día a debutar con el primer equipo, y es por eso que Boca es uno de los clubes que más invierte en la formación de sus juveniles, mejorando los procesos de selección, formación y entrenamiento. Boca exporta los conocimientos de gestión de jóvenes jugadores a Estados Unidos y Asia. Boca completa una cantera de jugadores con un potencial enorme y de ahí salen gran parte de las figuras argentinas que triunfan con su selección o en grandes equipos de Europa.

Mauricio Macri llegó a la presidencia de Boca Juniors en 1995, el club estaba en una situación precaria y logró transformalo completamente basándose en tres ejes claves: producto, marca y gestión. El buen trabajo de Macri y su equipo directivo ha convertido a Boca en una marca reconocida, moderna e internacional que atrae a empresas, familias y turistas.

El equipo directivo fue reclutado de la empresa privada para gestionar el club de forma profesional, cada año Boca realiza entrevistas y reparte 500 cuestionarios entre socios, simpatizantes, turistas, empresas y periodistas para ver las satisfacción de sus clientes e identificar las áreas de mejora. Los procesos de gestión económica se han centrado para reducir los gastos.

A finales de diciembre Macri acaba su tercer y último mandato, pues acaba de ser elegido alcalde de Buenos Aires y se lleva a todo el equipo directivo. ¿Qué pasará con Boca? ¿Mantendrá su nivel de gestión o volverá a caer en la desorganización?