
Carlos Cuéllar de 28 años, era un futbolista corriente que había jugado en campos como el de Santa Ana, el Pegaso o el San Federico. Ahora disfruta jugando en la alfombra verde del Villa Park de Birmingham. Este defensa del Aston Villa, se está consagrando en la Premier League, pero antes de alcanzar el éxito labró su porvenir en el fútbol modesto.
Siempre fui un jugador de equipos de barrio.
Es un ejemplo para miles de futbolistas que juegan en las categorías regionales y esperan algún día tener la oportunidad de dar el salto a un grande. Es de admirar que un jugador tan humilde haya triunfado. Para salir de donde salió es necesario tener fortuna y trabajar muy duro. El Aston Villa pagó en 2008 nada menos que 10 millones de euros al Glasgow Rangers, el equipo donde explotó definitivamente tras pasar por el Calahorra, el Numancia y el Osasuna.

El año en Escocia fue el mejor de su carrera, fue nombrado mejor jugador de la liga escocesa jugando de central. Ganó la Copa y la Copa de la Liga y llegó a la final de la extinta Copa de la UEFA, donde cayó ante el Zenit ruso de Arshavin. Criado en el fútbol modesto, ahora el Aston Villa es el equipo menos goleado de la Premier League, lo cual dice mucho de su calidad defensiva.






























































