
¿Cuál es la clave para que el Barça haya ganado todos los títulos? Pues puede parecer una tontería, pero una de las grandes gestiones de Joan Laporta fue reducir los grandes sueldos que cobraban los jugadores y aumentar la parte variable de los mismos, de tal forma que gran parte del sueldo dependería directamente de la consecución de títulos y de ganar competiciones. Es una forma diferente de motivar a la plantilla, para muchos jugadores la cuestión económica es un tema fundamental para rendir en los terrenos de juegos.
Sentirse bien pagados puede suponer una mejor entrega, un mayor esfuerzo y más compromiso con la entidad. El resultado de imponer sueldos variables ha sido todo un éxito en Barcelona. Los seis títulos conseguidos por los hombres de Guardiola durante la pasada temporada le han costado al club unos 50 millones de euros entre primas y cantidades variables pagadas. Esto también ha sucedido porque en los últimos fichajes se habían incluido cláusulas de incremento en las operaciones en el caso de la consecución de algún título.
Por competiciones, el Barça ya había acordado que por el soñado triplete -Liga, Copa y Champions- había un presupuesto de nada menos que 30 millones de euros en premios. Pero la cosa fue a más, a esta cantidad hay que añadir el coste por ganar las Supercopas (6 millones de euros) y el Mundial de Clubes (9 millones de euros). Los jugadores aceptaron unos variables muy importantes por títulos y obviamente el gasto está ligado al éxito deportivo.
En el caso de ganarlo todo, la cantidad a pagar en variables es muy importante y puede llegar hasta casi el 50 por ciento de la percepción global de la nómina de un futbolista de la primera plantilla. Las nuevas incorporaciones saben que vienen a un club donde ganar es posible, por lo que aceptan rebajar su sueldo base para poder ganar más si logran sus objetivos deportivos. Sin duda una muy buena estrategia la de la directiva culé.