
El Real Madrid tuvo que remontar otro partido que se le puso en contra en el Santiago Bernabéu (3-1), los blancos demostraron una vez más tener buena pegada pero poco fútbol, aunque lo más importante es que la victoria les sirve para seguir reinando el liderato y mantener el pleno de triunfos como local, ante un Sporting de Gijón que se marchó contrariado por decisiones arbitrales en acciones claves que seguramente decidieron el transcurso del juego.
De nuevo los hombres de Pellegrini tuvieron que apelar a la épica en el Bernabéu, ante un fútbol poco vistoso de, sirvió para dar la vuelta a un marcado en contra y transformar en aplausos los silbidos de su afición, con los que castigó la desmotivación de los jugadores durante la primera mitad. El rival era un Sporting bien ubicado sobre el terreno de juego que puso todo tipo de dificultades para que el Madrid desplegará su juego. La gran movilidad de Cristiano Ronaldo no fu suficiente.
El escaso dominio local no encontró remate: algún cabezazo sin peligro de Higuaín, un disparo a las nubes de Granero, otro remate fallido de CR9. Solamente la entrada de Guti en la segunda parte dio vida al equipo que parecía falto de ideas. Sin embargo, fuero los visitantes los que abrieron la lata con un gol de David Barral. La alegría duró poco. Van der Vaart igualaba el partido poco después. Con una mejora en el juego, Xabi Alonso marcaba tras un córner y Higuaín con un zurdazo ajustado finalizaba el tercero de la noche.





























































