El Real Madrid ofreció su mejor versión ayer en el Municipal José Zorrilla para derrotar por 1-4 a un Valladolid que se hunde en la clasificación. Cristiano Ronaldo e Higuaín, quienes se decía que no se pasaban la pelota, estuvieron magníficos y fueron los principales artifices de una victoria que les afianza en el liderato. El portugués abrió la lata y el argentino anotó los tres tantos restantes, presentando así su candidatura al pichichi en la pugna con Messi, quien también hizo ‘hat-trick’ ayer.
Muy pronto se pusieron las cosas de cara para los blancos. Cristiano Ronaldo hizo el primero en el minuto 28 con un potente disparo de falta que fue ligeramente desviado por un jugador local. Antes del descanso, Gonzalo Higuaín hizo el 0-2 aprovechando un gran centro de Rafael Van der Vaart.
Ya en la segunda parte continuó la misma tónica. El Madrid dominaba, era amo y señor del partido gracias a la consistencia y el criterio que aportaban Lass y Xabi Alonso. Así pudo completar su noche mágica Higuaín marcando en los minutos 52 y 65, aunque en el minuto 62 los pucelanos recortaron distancias gracias a un desafortunado gol en propia puerta de Raúl Albiol.
El Barcelona no podía fallar para seguir en lo alto de la tabla y sumó un nuevo triunfo en Liga, después de que Leo Messi volviera a ser decisivo en el Camp Nou ante un Valencia bien organizado que puso las cosas difíciles al conjunto azulgrana. Sin embargo, el Barça volvió a demostrar que no anda fino, especialmente en la primera parte en la que estuvo muy espeso. Xavi e Iniesta desaparecidos en la creación. Mientras que Banega y Albelda trabajando a destajo en el centro del campo.
Pero en la segunda parte Henry salió por Bojan y todo cambió. Pero el gran protagonista volvió a ser un tal Leo Messi que destrozó al Valencia en apenas unos minutos con tres goles que causaron furor en las gradas del estadio catalán. El argentino, que suma ya 22 tantos en el campeonato liguero, permitió una vez más que su equipo mantuviera el pulso con el Real Madrid y volvió a demostrar que es el mejor jugador del mundo.
Por su parte, el Valencia lo intentó con la salida de Zigic, pero el balcánico no estuvo acertado en un mano a mano con Valdés que el portero azulgrana resolvió con acierto. Maduro terminó expulsado por doble amonestación y el Barça seguía llegando con peligro, pero pensando ya en la visita del Stuttgart, partido clave para no caer en Liga de Campeones.
De esas noches que no se olvidan en el Santiago Bernabéu. Una victoria que bien puede valer una Liga. Los madridistas supieron aprovechar el empate del Barcelona de la mejor forma. Remontada épica que deja al Real Madrid como líder empatado con su máximo rival y con una moral que le da fuerzas para asaltar los dos títulos que todavía pueden ganar. El partido se podría definir como vertiginoso, un gran duelo ante un Sevilla que bajó la intensidad cuando ya daba el partido por ganado.
Los blancos vencieron por 3-2 en uno de esos encuentros con sabor a título, a grandes gestas. Un partido para el recuerdo que marcará lo que queda de temporada. El Real Madrid se había reservado su fútbol más brillante para esta noche de sábado. El Sevilla acabó acorralado y entregando el triunfo tras estar muy cerca de derrumbar a los de Pellegrini. Sin embargo, el conjunto andaluz fue el que golpeó primero, y por partida doble, sorprendiendo con un planteamiento que le dio resultado por lo menos durante la primera parte. Fazio como destructor en el centro del campo, Diego Perotti con libertad de movimientos entre líneas. y Navas y Capel los puñales en banda fueron los más destacados en el conjunto hispalense.
El partidazo se inició a un ritmo frenético del que salió beneficiado el Sevilla. Navas superaba a Arbeloa, la pelota acabaría en el otro costado donde Capel lanzó un centro que acabó en la red. Xabi Alonso llegó forzado al despeje y marcó en su propia portería. Un Real Madrid acelerado pecó con exceso de taconazos y falta de efectividad. Andrés Palop iniciaba el festival de uno de los porteros en mejor estado de forma del mundo, al otro bando Iker Casillas que tampoco necesita presentación.
En veinte minutos los blancos generaron ocasiones por doquier, mostrando un fútbol vertical y brillante, digno de ese equipo. La afición del Bernabéu empujaba como nunca, los suyos lo necesitaban. Sin embargo llegó la segunda parte y otro jarro de agua fría, Dragutinovic ampliaba el marcador con un disparo lejano de falta. La defensa no logró despejar la pelota y ésta terminó colándose al fondo de la red. Pero nadie se podía imaginar lo que pasaría entonces, solamente los más valientes eran capaces de vaticinar los próximos minutos. Restaba un mundo por delante.
Con José María Gutiérrez “Guti” liderando, llegó la hora de demostrar las credenciales de un equipo que aspira a todo. Las genialidades del 14 fueron clave. Tan irregular como brillante, su entrada en escena y la de Rafael Van der Vaart cambiaron el partido. Se inició el asedio. Ataque con centro de Marcelo que terminó con Cristiano Ronaldo mandando un balón muerto al fondo de las mallas para reabrir el duelo. El espíritu de lucha de pasadas temporadas se reavivó.
Sergio Ramos, súper motivado ante el equipo que le vio crecer, igualaba el marcador con un testarazo a la salida de un córner. El tiempo se agotaba, el reparto de puntos no satisfacía la sed de victoria madrdidista. Los centros desde los costados no cesaban. El Real Madrid estaba entregado a la victoria, era cuestión de minutos que llegará la gloria. En ese momento, todos creían en la remontada y la consumaron en el descuento. De nuevo un centro de Ramos que remató Higuaín, lo sacó como pudo Palop y empujado por todo el estadio Van der Vaart lo convirtió en gol para hacer líder a su equipo. Sobran las palabras. Esto es fútbol señores. La Liga al rojo vivo.
El Almería dirigido por Juanma Lillo ha frenado al todo poderoso Barça terminando el partido con un empate (2-2) que pone en peligro el liderato de los azulgrana. El partido fue bastante emocionante y terminó con un reparto de puntos con sabor a victoria para los andaluces y con sabor a derrota para los catalanes. La gran estrella fue el portero brasileño Diego Alves. Todo ante un Barcelona que, pese a jugar en inferioridad durante media hora por la expulsión de Ibrahimovic, volvió a demostrar que tiene carácter para levantar cualquier partido.
Los de Guardiola, también expulsado, fueron dueños del balón en todas las fases del juego. Sin embargo, el primer gol llegó para las filas del Almería tras un centro de córner que fue rematado de forma impecable por Domingo Cisma. A partir de entonces, el conjunto blaugrana gozó de las ocasiones pero faltó determinación. Antes del final de la primera parte, una falta al borde del área sirvió para que Messi marcara un golazo que supuso el empate.
En la segunda mitad, el Almería mantuvo su trabajo defensivo y en el contragolpe también tuvo sus oportunidades. En una de ellas, Puyol marcó en propia meta tras un centro de Guilherme. Pero estaba el mejor jugador del planeta en esa cancha, Messi se echó el equipo a la espalda y con un fútbol de corazón igualaba la contienda. La Liga se pone más interesante que nunca.
Los azulgranas sufrieron más de la cuenta para doblegar a los andaluces. Los hombres de Guardiola sudaron más que nunca para marcar el gol que abriera la lata. Pues no fue hasta el tramo final del partido cuando cayeron los tantos, uno providencial de Pedro con un gran disparo desde fuera del área, al que respondió un tanto de Valdo empatando el partido y, finalmente, el del triunfo de Messi, tras una gran jugada de equipo.
El Málaga aguantó al Barcelona como pocos, incluso creando peligro en la contra, pero el gol se le resistía a ambos equipos. Los minutos corrían sin que el Barça mostrara que nada bueno podría sacar del choque si no pisaba el acelerador. Hasta que Pedro encontró el balón en la frontal y la clavó. Poco después, Iniesta envió el balón a la cruceta. Mala suerte de cara a portería. Pero Valdo volvia a igualar un partido bastante espeso. Finalmente, Messi dio el gol de la victoria (2-1).
El Real Madrid quería presionar al Barça, pues tenía la gran oportunidad de colocarse como líder provisional y finalmente lo consiguió venciendo al Tenerife por goleada (1-5). Los blancos visitaban el Heliodoro Rodríguez, un estadio que trae malos recuerdos, pues fue donde se dejaron escapar dos Ligas en la última jornada. Al mismo tiempo que se cumplían 8 años desde la última visita de los madridistas a Tenerife.
Sin embargo, el Real Madrid se adjudicó tres valiosos puntos, suma ya 59 puntos tras 24 jornadas (la mayor cifra de puntos en la historia del club a estas alturas). Qué pena que el Barcelona sea mejor, porque el Madrid está que se sale. Pues además, es el equipo con mejor coeficiente anotador de las cinco principales ligas europeas. El trabajo de Pellegrini es indiscutible al mando del conjunto blanco.
El argentino Gonzalo Higuaín encarriló el encuentro en la primera mitad con dos tantos. En la segunda parte, Ayoze reducía distancias, pero eso animó a los blancos que hasta el minuto 90 marcaron otros tres goles: Kaká con un disparo cruzado, Cristiano Ronaldo desde el punto de penalti y Raúl cerró el choque.
David Villa fue el protagonista de la segunda noche de lunes con fútbol de primera división en lo que va de temporada. El jugador asturiano del Valencia demostró que no descansa ni los lunes y fue el protagonista de la victoria de los suyos con dos tantos. Los locales se impusieron por 2-1 a un Getafe que vino con mucho que ganar y poco que perder.
Villa fue quién rompió el cerocerísmo de la primera mitad anotando el 1-0 a falta de 5 minutos para el final. El ‘Chori’ Domínguez se fue fácilmente del Cata Díaz y le puso el balón en bandeja al pichichi de la Liga para que no fallara. Así se llegaba al túnel de vestuarios.
El Real Madrid se dio un festín esta noche en el Santiago Bernabéu. Los hombres de Manuel Pellegrini pudieron recuperarse de la derrota en Lyon endosándole un 6-2 al Villarreal. Cristiano Ronaldo, Kaká e Higuaín estuvieron magníficos. La afición blanca volvió a disfrutar de lo lindo con su equipo.
Pronto encaró el partido Cristiano Ronaldo. El crack portugués anotó un golazo de falta ante el que nada pudo hacer Diego López. Su disparo, desde el pico del área, se coló imparable en el minuto 18. Tan sólo dos minutos después, Kaká amplió la cuenta al transformar un penalti cometido sobre Higuaín. El brasileño engañó al meta castellonense. Sin embargo, al descanso se llegaría con 2-1, pues Marcos Senna marcó un golazo de falta superando a la barrera y haciendo inútil la tardía estirada de Iker Casillas.
En la segunda mitad todavía se vieron más goles. Higuaín hizo el 3-1 en el minuto 54 al aprovechar un pase de la muerte de Cristiano Ronaldo. El Villarreal no se vino abajo y Nilmar hizo el segundo de los amarillos 12 minutos después. El gol fue para enmarcar, se llevaron a toda la defensa blanca entre él y Robert Pires.
Se dice que el Racing ya daba por perdido el partido antes de llegar a Barcelona. Lo cierto es que la impresión fue esa. Fácil victoria de los azulgranas para olvidar la derrota del Calderón. El Barça vivió la noche más plácida en el Camp Nou en la presente temporada. Los de Guardiola golearon al Racing de Santander (4-0), en un encuentro que resolvió en la primera mitad con goles de Iniesta, Henry y Márquez. En el segundo tiempo, el Barça sentenció con un buen tanto de Thiago Alcántara. Pitidos para el racinguista Canales y ahora toda la presión para el Real Madrid si no quiere verse de nuevo a cinco puntos del líder.
El Tenerife se cargó esta noche al Mallorca en un partido que no fue demasiado vistoso. El duelo insular se decantó del lado de los locales en el día en el que se volvía a jugar en lunes, algo que no se veía desde hacía muchos años salvando algún caso puntual.
Nino fue quien dio los tres puntos a los suyos marcando en el minuto 14, aunque de esta forma tampoco abandonan los puestos de descenso porque están a un punto del Zaragoza, que es el equipo que marca la salvación. Por detrás dejan al Valladolid y al Xerez.
El Mallorca, por su parte, ve como el Sevilla le arrebata la cuarta posición, la que da derecho a jugar la Champions League. Los de Gregorio Manzano siguen demostrando que son un equipo muy endeble fuera de casa. Sólo su diez de diez en el Ono Estadi les aguanta ahí arriba.