
Seis títulos en apenas siete meses. El Barça ha conseguido lo nunca visto en la historia del fútbol. El Mundial de clubs ha sido para conseguir la perfección en un año que ningún barcelonista podrá olvidar jamás. Era el único título que faltaba en las vitrinas del Camp Nou, nunca antes habían conseguido ganar el llamado Mundialito (la anterior copa Intercontinental). En las tres ocasiones en las que ha participado siempre había sido el claro favorito para hacerse con la victoria, pero en las dos anteriores se había estrellado. Ni un mal primer tiempo del Barça, ni un arbitraje pésimo y vergonzoso pudieron impedir que los de Guardiola se proclamaran campeones del mundo.
El Barça estaba irreconocible en la primera parte. Un juego poco digno de una final. Los argentinos controlaban el ritmo del partido, pero Estudiantes de La Plata tampoco parecía crear mucho peligro, hasta que Boselli remataba al fondo de la red un centro desde la banda izquierda. Por suerte panorama cambió completamente en la segunda parte. La entrada al campo de Pedro reactivó al Barça, que avanzó su posición y comenzó el asedio al equipo argentino en busca del empate, que parecía que nunca iba a llegar, hasta que un balón colgado al área lo tocaba Piqué de cabeza para que de nuevo Pedro, rematara a gol. Euforia culé y a la prórroga.
Los argentinos estaban fundidos, se aferraban a la posibilidad de los penaltis. El juego era del Barça, la superioridad azulgrana abrumadora. La recompensa llegó con el gol de Messi, aprovechando un gran pase de Alves desde la banda y dando al Barça su sexto título de 2009. En los minutos finales, Estudiantes ya no tenía fuerzas para grandes gestas. Año perfecto para el Barcelona. Simplemente, impresionante…
¡Felicidades, campeones!


























































