
Lo más triste de todo es que el tema de conversación futbolístico principal sean los fallos arbitrales, sin duda es un mal síntoma. Por desgracia suele ser la tónica de las últimas jornadas. Barcelona y Real Madrid se han quejado de forma repetitiva sobre las actuaciones arbitrales. Hace unos años se decía que los árbitros ayudaban a los grandes, ahora se puede decir que perjudican a todos, aunque también es cierto que no hay un perjudicado sin que otro salga beneficiado.
Eso es lo que ha sucedido en la vigésimo primera jornada de Liga en Primera División. Prácticamente en todos los partidos ha habido polémica arbitral, muchos han sufrido en sus propias carnes los sinsabores de un mal arbitraje. Entre los equipos más afectados están el Racing, el Deportivo o el mismo Barça. Sin ir más lejos, en el Camp Nou suele ser habitual que terminen los partidos con aficionados sacando pañuelos blancos mostrando su disconformidad con las decisiones tomadas por el colegiado durante el partido.
En Santander claman contra el arbitraje de González González, un par de jugadas son las que ponen al colegiado en el punto de mira de los aficionados: un penalti no señalado de Tiago a Canales y una jugada de Tchité en la segunda mitad, que se plantó solo ante De Gea, que le derribó fuera del área cuando el racinguista ya había rematado a puerta. El árbitro no pitó ninguna de las dos acciones y se quedó tan ancho.
Pero no sólo en Santander están enfadados. En A Coruña no entienden aún la expulsión de Pablo Álvarez en Málaga. El deportivista vio la segunda amarilla por tirarse en el área para simular penalti que sí era, consecuencia de ello vio la roja el técnico Lotina, lo que le impedirá dirigir a su equipo la próxima jornada.
La jornada aun dio para más. En Zaragoza, el gran damnificado fue el Sevilla, que sufrió dos expulsiones. Una bastante justa de Stankevicius por una dura entrada. La otra, más rigurosa, la de Negredo, por una supuesta agresión. En el equipo maño Colunga también fue expulsado por Muñiz Fernández. Festival de tarjetas.
Carrusel de expulsiones también en Almería. Hasta 3 jugadores vieron el camino de los vestuarios antes de tiempo. En total, 10 expulsiones en la jornada, cuando normalmente suelen constar en acta dos o tres. ¿Se están revelando los árbitros por las duras críticas recibidas? Es cierto que tienen que tomar decisiones vitales en el transcurso de un partido en espacios muy cortos de tiempo, pero ante todo un poco de profesionalidad, por favor.


























































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