
La selección española no deslumbró en Armenia pero ganó el partido que era el objetivo. Los de Del Bosque sentenciaron el trámite con una victoria sin complicaciones en un partido en que España jugada a placer dominando el balón, pero con poca motivación. La roja mostró una enorme superioridad sobre el césped pero sin ambición.
El primer tanto llegó con un pase de Xavi que remató de forma magistral Cesc. En la segunda parte todo apuntaba a que seguiría igual, pero la sorpresa llegó cuando una falta en contra de España la remataba con Puyol al fondo de la propia portería de Reina. Mala suerte para el catalán.
España no estaba dispuesta a marcharse con un empate y a la que se lo propusieron, Juan Mata transformaba un penalti realizado sobre el mismo jugador del Valencia que materializaba en el 1-2 definitivo. A partir de entonces, España se relajó y durmió el partido. Si ganan a Bosnia, lograrán un pleno de victorias histórico, todo un récord: diez de diez. ¿Lo conseguirán?



























































