Milan Baros se ha pasado de revoluciones. Y no lo decimos por nada ocurrido dentro de un terreno de juego, sino porque el futbolista checo fue pillado por la policía cuando circulaba a 271 km/h con su Ferrari. Fue en la autopista A42 que va desde Ginebra a Lyon, donde se puede llegar como máximo a una velocidad de 130 km/h. Según alega el futbolista del Olympique de Lyon, quería enseñarle el sonido del motor del su deportivo a su amigo que le acompañaba.

La policía francesa le detuvo inmediatamente, le confiscó el coche y le ha citado para declarar en las próximas semanas. Se espera una fuerte sanción económica acompañada de la retirada del permiso de conducir. Lo que no sabemos ahora es si la escudería Ferrari le contratará como piloto probador.












































03rd Noviembre 2007
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