remonatada madrid sevilla Remontada épica del Real Madrid que puede valer una Liga
De esas noches que no se olvidan en el Santiago Bernabéu. Una victoria que bien puede valer una Liga. Los madridistas supieron aprovechar el empate del Barcelona de la mejor forma. Remontada épica que deja al Real Madrid como líder empatado con su máximo rival y con una moral que le da fuerzas para asaltar los dos títulos que todavía pueden ganar. El partido se podría definir como vertiginoso, un gran duelo ante un Sevilla que bajó la intensidad cuando ya daba el partido por ganado.

Los blancos vencieron por 3-2 en uno de esos encuentros con sabor a título, a grandes gestas. Un partido para el recuerdo que marcará lo que queda de temporada. El Real Madrid se había reservado su fútbol más brillante para esta noche de sábado. El Sevilla acabó acorralado y entregando el triunfo tras estar muy cerca de derrumbar a los de Pellegrini. Sin embargo, el conjunto andaluz fue el que golpeó primero, y por partida doble, sorprendiendo con un planteamiento que le dio resultado por lo menos durante la primera parte. Fazio como destructor en el centro del campo, Diego Perotti con libertad de movimientos entre líneas. y Navas y Capel los puñales en banda fueron los más destacados en el conjunto hispalense.

El partidazo se inició a un ritmo frenético del que salió beneficiado el Sevilla. Navas superaba a Arbeloa, la pelota acabaría en el otro costado donde Capel lanzó un centro que acabó en la red. Xabi Alonso llegó forzado al despeje y marcó en su propia portería. Un Real Madrid acelerado pecó con exceso de taconazos y falta de efectividad. Andrés Palop iniciaba el festival de uno de los porteros en mejor estado de forma del mundo, al otro bando Iker Casillas que tampoco necesita presentación.

En veinte minutos los blancos generaron ocasiones por doquier, mostrando un fútbol vertical y brillante, digno de ese equipo. La afición del Bernabéu empujaba como nunca, los suyos lo necesitaban. Sin embargo llegó la segunda parte y otro jarro de agua fría, Dragutinovic ampliaba el marcador con un disparo lejano de falta. La defensa no logró despejar la pelota y ésta terminó colándose al fondo de la red. Pero nadie se podía imaginar lo que pasaría entonces, solamente los más valientes eran capaces de vaticinar los próximos minutos. Restaba un mundo por delante.

Con José María Gutiérrez “Guti” liderando, llegó la hora de demostrar las credenciales de un equipo que aspira a todo. Las genialidades del 14 fueron clave. Tan irregular como brillante, su entrada en escena y la de Rafael Van der Vaart cambiaron el partido. Se inició el asedio. Ataque con centro de Marcelo que terminó con Cristiano Ronaldo mandando un balón muerto al fondo de las mallas para reabrir el duelo. El espíritu de lucha de pasadas temporadas se reavivó.

Sergio Ramos, súper motivado ante el equipo que le vio crecer, igualaba el marcador con un testarazo a la salida de un córner. El tiempo se agotaba, el reparto de puntos no satisfacía la sed de victoria madrdidista. Los centros desde los costados no cesaban. El Real Madrid estaba entregado a la victoria, era cuestión de minutos que llegará la gloria. En ese momento, todos creían en la remontada y la consumaron en el descuento. De nuevo un centro de Ramos que remató Higuaín, lo sacó como pudo Palop y empujado por todo el estadio Van der Vaart lo convirtió en gol para hacer líder a su equipo. Sobran las palabras. Esto es fútbol señores. La Liga al rojo vivo.