
El Almería dirigido por Juanma Lillo ha frenado al todo poderoso Barça terminando el partido con un empate (2-2) que pone en peligro el liderato de los azulgrana. El partido fue bastante emocionante y terminó con un reparto de puntos con sabor a victoria para los andaluces y con sabor a derrota para los catalanes. La gran estrella fue el portero brasileño Diego Alves. Todo ante un Barcelona que, pese a jugar en inferioridad durante media hora por la expulsión de Ibrahimovic, volvió a demostrar que tiene carácter para levantar cualquier partido.
Los de Guardiola, también expulsado, fueron dueños del balón en todas las fases del juego. Sin embargo, el primer gol llegó para las filas del Almería tras un centro de córner que fue rematado de forma impecable por Domingo Cisma. A partir de entonces, el conjunto blaugrana gozó de las ocasiones pero faltó determinación. Antes del final de la primera parte, una falta al borde del área sirvió para que Messi marcara un golazo que supuso el empate.
En la segunda mitad, el Almería mantuvo su trabajo defensivo y en el contragolpe también tuvo sus oportunidades. En una de ellas, Puyol marcó en propia meta tras un centro de Guilherme. Pero estaba el mejor jugador del planeta en esa cancha, Messi se echó el equipo a la espalda y con un fútbol de corazón igualaba la contienda. La Liga se pone más interesante que nunca.





























































