
El Sevilla sufrió más de lo esperado para clasificarse para la final de la Copa del Rey. El conjunto de Manolo Jiménez salió descaradamente a verlas venir, buscando el empate y ofreciendo un fútbol muy rácano. Por contra, el Getafe jugó con mucho descaro, sin miedo, sin nada que perder y creando las mejores ocasiones. El partido finalizó con el resultado de 1-0 a favor de los de Míchel, por lo que los hispalenses se clasifican haciendo bueno el 2-0 de la ida.
Durante la primera mitad ya se vio por donde iba a ir este partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. El Getafe apretó todo lo que pudo y más y el Sevilla se limitó a defender con todas sus estrellas sobre el terreno de juego del Coliseum Alfonso Pérez. Pronto avisaron con un remate de Roberto Soldado y un disparo que golpeó en el larguero. Todo ello cuando sólo se llevaban disputados 10 minutos. Los nervios fueron invadiendo a Manolo Jiménez, quien fue expulsado en el minuto 24 por Iturralde Gonzalez.
En la segunda mitad Soldado animó el partido. Marcó en el minuto 52 aprovechando un centro de Mané. Remató de cabeza cruzado y Andrés Palop no pudo hacer nada para evitar el primer y único tanto del encuentro. A partir de ahí tanto unos como otros tuvieron ocasiones. Los primeros porque estaban volcados en la portería rival y los segundos porque salían bien a la contra. Los últimos minutos fueron de infarto y Palop se erigió en el gran héroe de la noche. Hoy volvió a demostrar que es un porterazo que merece estar en el Mundial 2010 de Sudáfrica.
Ahora el Sevilla espera rival en la final tres años después. Probablemente será el Atlético de Madrid, pues se impusieron en la ida al Racing de Santander por 4-0. Eso sí, los colchoneros nos tienen acostumbrados a cualquier cosa…