
Se podría decir que el Real Madrid está no solo tocado, sino hundido. Todo la ilusión se esfumó en apenas unos minutos. La prensa señala a Pellegrini como máximo responsable del desastre. Sin embargo, dentro del vestuario blanco, todas las miradas apuntan hacia Gonzalo Higuaín. Sus compañeros le han atacado públicamente por su individualismo durante el partido.
Una bomba de relojería en el vestuario que hace que el equipo blanco se replantee su traspaso a final de temporada. Jorge Valdano siempre ha defendido al delantero argentino, pero ahora ya no lo tiene tan claro. Su caché está disparado esta temporada y sería un traspaso bastante fácil con el que sacar una buena cantidad de dinero, repescar a Negredo y darle más minutos a Benzema. Pero Florentino tiene otra jugada, intentar a negociar con David Villa.
Guti lo dejó caer poco después de terminar el encuentro: “No podemos ser tan individualistas“. Son muchos los que piensan que se le ha subido su racha goleadora a la cabeza. El último ejemplo de este egoísmo lo dio en el citado duelo frente al Lyon. Hasta en dos ocasiones el atacante pudo pasar la pelota a un compañero mejor desmarcado para que anotara. Pero no lo hizo. Se la jugó y le salió mal. En su día se sintió despreciado y ahora vuelve a estar en la lista negra. El delantero tiene otro rol. De humilde gregario a pieza importante.










































































