El Inter de Milán dio por primera vez en mucho tiempo un golpe encima de la mesa en Champions. Los italianos llegaron a Stamford Bridge con muchas ganas de lograr la clasificación, especialmente José Mourinho, quien volvía a la que fue su casa durante su estancia por Inglaterra.
El Chelsea demostró que el 2-1 de la ida pesaba como una losa. Los nervios estaban a flor de piel y los visitantes se defendían a las mil maravillas. Nadie en el conjunto londinense era capaz de causar peligro, mientras Wesley Sneijder iba a lo suyo contemporizando como si de uno de los mejores centrocampistas del mundo se tratase.
El Milan continúa con su buena racha de resultados y ya está a sólo un punto del Inter de Milán en la Serie A. El conjunto dirigido por Leonardo supo imponerse al Chievo Verona por 1-0 gracias a un gol en el último suspiro de Clarence Seedorf. De esta forma, lograron reconciliarse con una afición que está muy molesta tras la dolorosa eliminación en la Liga de Campeones a manos del Manchester United.
En la primera mitad merecieron algo más los visitantes. El Milan estaba bloqueado y Mantovani avisó con un remate que se estrelló en el travesaño al filo del descanso. En la segunda mitad los locales cambiaron radicalmente gracias a la entrada de Filippo Inzaghi. Se crearon más ocasiones y Seedorf aprovechó la suya con un tremendo derechazo en el tiempo de descuento que se coló por la misma escuadra.
De Marko Arnautovic ya os hemos hablado en más de una ocasión. Se trata de un futbolista austriaco de 20 años que juega cedido en el Inter de Milán y pertenece al Twente holandés. Aunque José Mourinho todavía no cuenta demasiado con él, está demostrando que es una joven promesa con un futuro muy brillante por delante. Dicen que se parece a Cristiano Ronaldo. Después de ver el golazo que marcó con la selección austriaca sub-21 sabemos por qué lo dicen…
De momento José Mourinho es quien sonríe primero. Carlo Ancelotti, en su regreso a Italia, vio como su equipo perdía en una de las eliminatorias más igualadas de la presente edición de la Champions League. El Chelsea perdió por 2-1 ante el Inter de Milán en el Giuseppe Meazza, por lo que tendrán que vencer en Stamford Bridge si quieren estar en los cuartos de final de la competición más prestigiosa de Europa.
Se vio un partido emocionante desde el primer minuto, un choque de esos que crean afición. Diego Milito adelantó a los suyos en el minuto 3 aprovechando un gran pase de Wesley Sneijder. Logró su segundo gol en Champions, el decimosexto en lo que va de temporada.
El Chelsea no bajó los brazos y continuó peleando. Pese a que el Inter era el equipo que estaba más bien puesto en el campo, el marfileño Salomon Kalou logró el 1-1 con un gran disparo desde fuera del área en el minuto 51. Tan sólo 4 minutos después, Esteban Cambiasso hizo el 2-1 definitivo con un gran zurdazo desde fuera del área.
Todo se decidirá en el partido de vuelta, la eliminatoria está muy abierta y la tensión ya se palpa en el ambiente. Seguramente será uno de esos partidos que se recuerdan durante mucho tiempo.
Samuel Eto’o está viviendo sus peores días en el Inter de Milán. El delantero camerunés llegó como una auténtica estrella a Italia después de sus grandes años en el FC Barcelona. José Mourinho le acogió con mucho afecto, estaba muy contento con su fichaje y convencido de que sería un jugador importantísimo, un hombre que les podría ayudar a ganar la Champions League.
Hoy las cosas son bien distintas, Eto’o marca la mitad de goles que en el Barça y ya sabe lo que es pasar por el banquillo. En ocasiones ya había estado, aunque siempre se había hablado de molestias. Sin embargo, este pasado domingo estuvo sentado con muy mala cara por motivos estrictamente futbolísticos. El técnico luso prefirió apostar por Goran Pandev, fichado en el mercado de invierno, para formar dupla en ataque con Diego Milito. Y es que el delantero macedonio lleva ya tres goles en siete partidos.
José Mourinho acaba de ser sancionado por la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) por insultar a Andrea Ramazzotti, periodista del diario deportivo Corriere dello Sport al que incluso llegó a agarrar del brazo. El técnico luso deberá pagar 13.000 euros, algo que para él es calderilla.
Pero no sólo se ha visto involucrado The Special One, también ha pillado el Inter de Milán. El club italiano deberá pagar 20.000 euros por su “responsabilidad objetiva” en lo ocurrido. Los hechos sucedieron en el pasado Atalanta – Inter de Milán que se disputó el 13 de diciembre y que terminó con empate a uno. ‘Mou’ tuvo que ver el partido desde la grada por estar sancionado.
Tras el incidente Mourinho reconoció públicamente que había insultado al periodista, pero en ningún caso reconoció haber intentado agredirle. Sea como sea, está claro que es un técnico diferente, para bien o para mal.
Manuel Fernandes se marcha cedido al Inter de Milán hasta lo que resta de temporada. El centromcapista portugués del Valencia ya solicitó que le dejaran marchar si llegaba una oferta interesante. Y esta no cabe duda que lo es. El club italiano pagará los 600.000 euros de ficha que todavía le quedaban por cobrar, algo que aliviará las arcas de los de la capital del Turia.
La operación se ha llevado a cabo gracias a la intervención de Jorge Mendes, el representante de Fernandes y José Mourinho. Se puso en contacto con el técnico interista y todo fue mucho más fácil. Ahora podrá utilizarle para suplir la baja de Patrick Vieria, quien se marchó hace cosa de un mes al Manchester City para rememorar sus tiempos en la Premier League.
El Inter de Milán sigue demostrando que no hay quien le tosa en Italia. El conjunto de José Mourinho se cargó a la Juventus y dejó pendiendo de un hilo la continuidad de Ciro Ferrara. Pese a que Diego adelantó muy pronto a los suyos, los de Turín terminaron sucumbiendo y eliminados de la Copa de Italia.
Como decimos, el brasileño Diego anotó el 0-1 antes de los 10 minutos de partido. Francesco Toldo se la comió con patatas y encima se reía. Así se llegó al descanso. En la segunda mitad las cosas cambiaron mucho. Lucio empató el partido en el minuto 71 después de que la barrera de la Juventus desviara una falta botada por el holandés Wesley Sneijder.
Marco Materazzi se arrepintió de lo que hizo en el pasado derbi milanés. Como muchos de vosotros ya sabéis, el internacional italiano decidió lucir una careta de Silvio Berlusconi al finalizar el partido, algo que trajo mucha polémica. El primer ministro italiano no se pronunció al respecto y nadie sabía si le había caído bien o mal la broma.
Ignazio La Russa, ministro de Defensa italiano y gran aficionado del Inter, dijo que Materazzi tuvo muy poco estilo por lo de la broma. Inmediatamente se convirtió en el intermediario entre el futbolista y el máximo mandatario del país. Según hemos podido saber, Berlusconi tranquilizó ayer al jugador y le dijo que entendía la broma, que no iba con mala intención.
El Inter ganó el derbi milanés al derrotar, en esta ocasión como local, al Milan (2-0), lo que afianza su liderato en la máxima categoría italiana de fútbol, al colocarse ahora con nuevo puntos de ventaja sobre su inmediato perseguidor. Era la gran oportunidad para los milanistas de engancharse por la lucha del ansiado scudetto, pues en caso de haber ganado se ponían a tres puntos del liderato y con aún un partido menos. Pero las cosas no salieron como esperaban.
Diego Milito aprovechó un error defensivo en una mala cesión de Abate para superar al meta brasileño Dida de un disparo cruzado que supuso el primero de la noche. Parecía que el partido se podía complicar para el Inter con la expulsión del holandés Sneijder, que protestó en exceso una tarjeta amarilla y se marchó directo a los vestuarios. Pero pese a estar en inferioridad numérica, el Inter controló sin pasar grandes apuros. Lo cierto es que el Milan se lució bien poco. Ya en la segunda parte, Goran Pandev marcaba el segundo y definitivo tanto.
En el tiempo de descuento, un penalti ejecutado por Ronaldinho fue atajado por el meta brasileño Julio César. Al final, el Inter se llevó el triunfo, los tres puntos, dio una enorme alegría a su afición y reafirmó su dominio en la Liga. Fue entonces cuando Marco Materazzi, central del Inter de Milan, celebró la victoria una careta de Silvio Berlusconi. La polémica está servida en Italia.