
El resultado más sorprendente de la jornada de ayer en la Champions se dio en el Olímpico de Roma. Los de la capital de Italia sucumbieron frente a un Cluj de Rumanía que venía a intentar sacar un empate y gracias. Pese a que Panucci adelantó a los suyos al cuarto de hora, los rumanos tiraron de casta y le dieron la vuelta al partido.
El lateral italiano abrió la lata en el minuto 17 de partido. La gente ya se pensaba que sería una victoria fácil por 3 o 4 goles. Pero no, a partir del gol el campeón de Rumanía se desmelenó y se fue al ataque sin tapujos. Fruto de ese atrevimiento llegó el gol de Juan Enmanuel Culio, un argentino de lo más desconocido que juega por esas ligas perdidas del este. Corría el minuto 27 por entonces.

La segunda mitad se inició con un desconcierto total en la defensa romana. Y como esto es la Champions League y nadie perdona nada, Culio volvía a marcar para los suyos estableciendo el 1-2 que a la postre sería definitivo. Los hinchas rumanos desplazados hasta Italia enloquecían y no lo podían creer. El Cluj se había cargado a uno de los equipos con más solera en Champions de los últimos años.
Ahora la Roma tiene un problema gordo que solucionar. Con 1 punto de 6 posibles en la Serie A y con esta delicadísima derrota en Champions en el partido más fácil de los 6 que tienen que disputar, Luciano Spalletti empieza a estar en la cuerda floja. Veremos lo que pasa en las próximas semanas.