
Buenas noticias por fin para los aficionados del Real Madrid. El conjunto blanco jugó un buen partido esta noche para derrotar por 3-0 al Zenit de San Petersburgo en el último partido de la fase de grupos de la Champions. Como no hubo milagro y el BATE Borisov no pudo derrotar a la Juventus a domicilio (empataron a 0), se tendrá que conformar con la segunda plaza del grupo y esperar a que el sorteo del 19 de diciembre sea lo más benévolo posible. Todo el mundo quiere cruzarse con el Panathinaikos griego, el primero de grupo más asequible.

Juande Ramos no pudo empezar mejor su andadura en el Real Madrid. El técnico manchego no hizo excesivos cambios en la alineación pero sí ordenó a sus jugadores estar mucho más juntos en defensa. Además, presionaron más de lo que con Schuster estaban acostumbrados. Eso se notó en el campo. Ni Arshavin ni Pogrebnyak aparecieron en todo el partido.

Raúl abrió el marcador en el minuto 24 de partido. El capitán madridista, listo como siempre, aprovechó un despiste del portero visitante para meter el pie (quizá en plancha) y poner el 1-0 en el tanteador. El Madrid estaba jugando bien y el resultado era más que merecido.

La segunda mitad se inició con un clarísimo dominio merengue. Robben marcó un auténtico golazo a pase de Raúl en el 50 para sentenciar el partido. El holandés picó el balón por encima de Malafeev con mucha clase. Cinco minutos después, ambos futbolistas se cambiaron las tornas. Raúl recibió un excepcional pase de Robben y definió como a él le gusta, con una cuchara de aquellas que son imposibles para el portero.
A partir de ahí el partido no tuvo demasiada historia. El Zenit tiró de casta y mandó dos balones al larguero. Sin embargo, la faena ya estaba terminada y el Real Madrid viajará al Camp Nou con mucha más moral que hace tan sólo 2 días.
Ficha técnica del partido:
