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Bale no se va ni con agua caliente

Gareth-Bale-pretemporada
Menudo problemón tiene el Real Madrid con Gareth Bale. El galés se aferra a su contrato y no piensa moverse de la capital de España. ¿Por qué? Pues porque cobra más de lo que están dispuestos a pagarle otros clubes que podrían hacer un esfuerzo para llevárselo, como es el caso del Manchester United.

Solo en China pueden seducirle con una cantidad similar o superior a la que percibe en la capital de España, pero a su edad (cumplirá 30 años la semana que viene) considera que es precipitado irse a jugar a un país donde el nivel es mucho más bajo y donde le costaría una barbaridad adaptarse. Si no ha sido capaz de integrarse en el vestuario del Madrid, no me quiero ni imaginar cómo le iría a miles de kilómetros de su ciudad natal en una cultura totalmente distinta.

Demasiado dinero para tan poco rendimiento

Los 17 millones de euros que cuesta su ficha son un lastre para el Madrid de Zinedine Zidane. El francés ha pedido a varios jugadores y todavía espera a Paul Pogba, pero las altas pretensiones del centrocampista francés hacen que su fichaje sea inviable siempre y cuando continúe Bale.

El representante del futbolista ya ha dicho por activa y por pasiva que no saldrá. Ni siquiera se irá cedido, por lo que parece importarle poco pasar un año entero en el banquillo. ¿Es lo que debe hacer el Madrid para forzar su salida un año después? Tal vez, aunque lo cierto es que duele mucho tener a un jugador cobrando tanto para que no sea titular.

El 8 de agosto se cierra el mercado de fichajes en la Premier League. Todo el mundo sabe que si sale lo hará para regresar a la competición donde realmente brilló, así que el Madrid tendrá que darse prisa para encontrar un comprador. ¿La solución? Tal vez sea rebajar sus pretensiones económicas para que el club que quiera hacerse con sus servicios vea con buenos ojos pagarle una ficha elevada.

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