El City también estará en el bombo de octavos

Samir Nasri
Hay que ver cómo ha cambiado el panorama para el Manchester City en las últimas semanas. Cuando empataron en Moscú estaban prácticamente fuera de la Champions League y en la Premier las cosas no le iban mucho mejor al equipo de Manuel Pellegrini. Se empezó a rumorear un cambio en el banquillo, pero ahora todo el mundo está convencido de que pueden hacer algo grande esta temporada.

A las cuatro victorias que acumulan en la Premier y que le han situado a tres puntos del Chelsea, hay que sumarle la clasificación que lograron ayer. Derrotaron a la Roma a domicilio por 0-2 y estarán en el sorteo que se celebrará el próximo lunes 15 de diciembre en Nyon, Suiza.

Cuando Nasri se pone serio…

Saltaron al Olímpico de Roma sabedores de que un empate no les valía. Necesitaban una victoria y que el CSKA de Moscú no ganara en el Allianz Arena, algo que a decir verdad no les preocupaba mucho. Sin el ‘Kun’ Agüero lesionado y con algunas lagunas defensivas que propiciaron la primera ocasión clara del partido, el City veía cómo pasaban los minutos y el gol no llegaba.

Tuvo que pasar una hora para que Samir Nasri se disfrazara de Agüero. El centrocampista francés recibió en banda izquierda y fue ganando metros hacia el centro, hasta que lo vio tan claro que decidió disparar con toda el alma para batir a un De Sanctis que no fue capaz de despejar el balón pese a su estirada.

Samir Nasri celebrando un gol
El segundo de la noche, el definitivo, fue cosa de Pablo Zabaleta. Nasri, que sin duda alguna fue el mejor del partido, aguantó la pelota hasta que le vio venir en carrera desde atrás. Se la puso con suavidad y el argentino no falló a escasos metros de la portería rival. Era el 0-2 que premiaba el trabajo de un equipo que nunca se ha rendido.

Paseo triunfal del Bayern

El CSKA, que visitaba el Allianz Arena con la esperanza de ganar para clasificarse, se topó con un Bayern de Múnich plagado de suplentes que fue mejor desde el primer minuto y que sentenció el partido cuando los primeros espectadores empezaban a abandonar las gradas del estadio, que por cierto está bastante lejos de lo que es el centro de la ciudad.

El incombustible Thomas Müller hizo el primero desde el punto de penalti engañando a Afinkeev. El segundo fue obra de Sebastian Rode en el minuto 84 y en el 90 llegó el tanto definitivo de Mario Götze. Los rusos se quedaron sin premio, pero pueden estar orgullosos de la Champions que han hecho teniendo en cuenta que estaban en el peor grupo posible.

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