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El Madrid elimina al PSG con un Benzema desatado

Real-Madrid-PSG
Hay que ver lo mucho que puede cambiar una eliminatoria de la Champions League en un abrir y cerrar de ojos. Sobre todo cuando delante tienes al Real Madrid, el rey de la competición y con un espíritu que le lleva a remontar eliminatorias que parecen perdidas.

Anoche el Santiago Bernabéu fue testigo de otra gran remontada. Puede que no esté entre el top 5 de las más memorables que se recuerdan en la capital española, pero lo que es evidente es que Karim Benzema, con su ‘hat-trick’, llevó el éxtasis a las gradas cuando todo parecía perdido.

Mbappé lo volvió a hacer

El PSG llegaba con una renta mínima. El 1-0 logrado en el Parque de los Príncipes se quedó corto visto lo visto allí, con un Madrid encerrado atrás para lograr un resultado con el que llegar vivo al partido de vuelta.

Kylian Mbappé abrió la lata en la primera parte con una gran galopada que sorprendió a la defensa blanca. David Alaba no quiso acercarse demasiado a sabiendas de que por velocidad te puede romper fácilmente, pero no cerró sus posibilidades de disparo cuando ya estaba demasiado cerca de la portería defendida por Thibaut Courtois. El error lo pagó caro, ya que el latigazo del parisino se coló por el fondo de las mallas y el 0-1 subió al marcador. Con ese resultado tan negativo, y con la obligación de marcar dos goles para forzar la prórroga, se llegó al descanso.


Leo Messi y Neymar, que habían hecho mucho daño en la primera parte, se fueron apagando en el segundo tiempo. Mbappé lo siguió intentando y firmó otro gran partido, pero la noche era para otro francés que debería contar con un hueco de privilegio en la historia del club por su fidelidad y por sus números.

Que no se retiren nunca Benzema y Modric

Benzema, que ya es el tercer máximo goleador de la historia del Madrid, creyó en el milagro presionando a Gianluigi Donnarumma en una jugada que no tenía aparente peligro. El italiano se confió más de la cuenta y la presión tuvo sus frutos. Vinícius recogió el regalo y le entregó el balón a Karim, que disparó de primeras y con potencia para establecer el 1-1 en el marcador.

Eso sucedió en el minuto 61, y un cuarto de hora después llegó la locura. Llegó gracias a Luka Modric, todo hay que decirlo. El croata recuperó un balón en campo propio e inició una galopada tremenda como si los años no pesaran a estas alturas. Sirvió un gran balón al espacio a Vini, que decidió aguantar y finalmente ceder para Modric, que se inventó una asistencia de ensueño para un Benzema que la volvió a meter.


Con ese 2-1 la eliminatoria estaba igualada, pero el Madrid quería más. Tanto quería que en el saque de centro que sucedió al gol llegó una rápida recuperación que acabó con el 3-1 obra de Benzema. La asistencia en este caso fue de un Marquinhos que estuvo horrible, lo mismo que se puede decir de Kimpembe. Al PSG le ha faltado tener un central en condiciones como Sergio Ramos, que presenció la remontada desde la grada con la impotencia de no poder ayudar a sus compañeros.

El PSG se hizo pequeño

El Madrid pudo lograr más goles ante un PSG aturdido y sin capacidad de respuesta. Mauricio Pochettino apenas movió a su banquillo y eso le pasó factura. Luego llegó el show de Al-Khelaïfi en los vestuarios del Bernabéu, al tiempo que se comenta que Donnarumma y Neymar estuvieron a punto de llegar a las manos. En fin, que el dinero no lo compra todo y Mbappé tendría que tomar nota si quiere disfrutar en los próximos años.

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