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Un Clásico sin Mourinho es un Clásico más cortés


Habrá quien eche de menos los piques entre José Mourinho y Pep Guardiola antes del Clásico. Yo la verdad es que no. Prefiero un Clásico con deportividad, un Clásico que sea un ejemplo para los niños que juegan al fútbol en toda España.

Imágenes como las que se han visto en los últimos años han perjudicado mucho a nuestra Liga. De hecho, todavía recuerdo espectáculos tan bochornosos como el que se produjo en el Camp Nou cuando Mourinho le metió el dedo en el ojo a Tito Vilanova. Dio la vuelta al mundo y no fue motivo de orgullo para nadie.

El ‘Tata’ Martino y Ancelotti no lanzan dardos envenenados

Sin Mourinho las cosas han cambiado. La prensa ya no se pelea con el entrenador del Real Madrid y los aficionados blancos no se avergüenzan de aquellas palabras que decía sin pensar. Carlo Ancelotti es un caballero, un tipo educado que no se deja llevar por los impulsos. Su serenidad llama la atención en cada rueda de prensa, donde responde a todas las preguntas por espinosas que sean. Se nota que ya lo ha hecho todo en el mundo del fútbol y no tiene reparos a la hora de decir que fue él quien decidió la venta de Mesut Özil para quedarse con Ángel Di María.


Será igual de cuestionado o más que Mou, porque ese es el día a día del entrenador del Madrid. O lo ganas todo jugando bien o ya te puedes ir preparando para todo tipo de críticas. Carletto quiere jugar bien y ganar más, pero de momento no le quita el sueño lo que se escribe de su equipo en diarios y páginas web.

Algo similar encontramos en la figura del ‘Tata’ Martino. El argentino siempre escapa de cualquier polémica y casi nunca se mete en berenjenales. De hecho, las únicas declaraciones que han podido encender los ánimos de los aficionados del Madrid son las que se referían al fichaje de Gareth Bale. Dijo que con los tiempos que corren está fuera de lugar, algo en lo que en parte tiene toda la razón.

No sabemos si lucirá su polo pistacho en el Clásico para que le traiga suerte. Lo que está claro es que tanto él como Ancelotti se van a dar la mano como dos tipos educados. Luego pasará lo que tenga que pasar en el campo, pero estoy convencido de que no les veremos envueltos en trifulcas y en ruedas de prensa en las que el árbitro es el único tema de conversación para justificar una derrota.

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