
Sin documental de por medio como Antoine Griezmann, pero de muy malas maneras, Julián Álvarez ha llevado a cabo una estrategia espantosa para dejar el Atlético de Madrid y fichar por el Barça, que por lo visto es su sueño. Con contrato en vigor y con todo el cariño de los atléticos, al argentino no se le ocurrió otra cosa que soltar la bomba en el Mundial. Está claro que no está muy bien asesorado el chico.
Cuando un club como el Atlético te paga 7 millones de euros al año (le ofrecían 10 para que se quedara sin rechistar), lo mínimo que tienes que hacer es respetar ese contrato. Y ese respeto no implica tener que cumplir a rajatabla los años que has firmado, que por otra parte es lo que pone en el contrato. Implica que debe darse un respeto entre las dos partes implicadas, algo que ha saltado por los aires por culpa del delantero.
SEGUIR LEYENDO «¿Para qué quiere el Arsenal fichar a Julián Álvarez?»








