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Consejos para ser un buen lateral

Dani Alves
Hablemos de laterales del siglo XXI. Dejemos a un lado a hombres como Álvaro Arbeloa, que por muchos títulos que haya ganado como profesional no está preparado para despuntar en el fútbol moderno. Recuerdo que de pequeño un entrenador me dijo que la posición de lateral era la más sencilla de todas. Seguramente no estaba pensando en el lateral de hoy en día.

A continuación te detallo una serie de características que debería reunir todo lateral que pretende convertirse en uno de los mejores del mundo. Si no estás de acuerdo con la selección o crees que me he dejado alguna característica en el tintero, solo tienes que dejar un comentario en este artículo.

Cualidades defensivas

Un lateral forma parte de la línea defensiva de cualquier equipo, así que está obligado a tener unos mínimos conocimientos defensivos. Es verdad que se puede sentir cómodo jugando en una formación que incluya tres centrales, algo que vimos la temporada pasada en la Juventus de Massimiliano Allegri. Sin embargo, no puede olvidar sus tareas defensivas.

Con eso me refiero a aguantar en el uno contra uno, a no descuidar el espacio que tiene a sus espaldas, a saber estar en línea con la defensa para no habilitar a un delantero que podría estar en fuera de juego o a cerrar como es debido cuando la jugada viene por el otro lado. Si a eso le sumamos agresividad y capacidad de anticipación, tenemos al lateral perfecto en defensa.

Velocidad

Un lateral lento puede tener muchos problemas. Se puede topar con un extremo rápido que le gane la partida una y otra vez desbordándole con regates simples y autopases. De la misma forma, esa lentitud le puede perjudicar a la hora de sumarse al ataque abriendo el campo por la banda.

Un par de ejemplos de laterales rápidos los tenemos en la banda izquierda del Barça y el Real Madrid. Jordi Alba y Marcelo son como balas. Llegan a todo aunque parezca imposible.

Centros al área

Te sumas al ataque, te plantas cerca del área rival y te toca centrar. Si eres como Torres Mestre en su día, enviarás el balón a los pisos que hay detrás del campo. Si por el contrario eres un tío fino a la hora de ponerla, te pasará como a Juanfran, Dani Carvajal o Dani Alves. Los tres suelen ponerla bastante bien desde la banda derecha de sus respectivos equipos.

Todavía recuerdo cuando Sergio Ramos jugaba de lateral en la selección española. El central de Camas tiene un gran desplazamiento, pero a la hora de ponerla con rosca no solía estar nada fino. La mayoría de veces su centro no se levantaba más de un metro.

El secreto está en levantar la cabeza y ponerla con fuerza para que el delantero solo tenga que empujarla con la cabeza. Cuanta más rosca lleve el balón mejor. Es bueno evitar que se pasee por los dominios del portero, que es quien tiene más ventaja al poder utilizar sus manos para controlar el juego aéreo.

Desdoblamientos

Para llegar hasta arriba y recibir el balón con garantías, muchas veces es imprescindible recurrir a un desdoblamiento. Cuando la tiene el extremo o el interior de turno, el lateral debe ofrecerle una alternativa pidiéndosela cerca de la línea de cal. Es entonces cuando el jugador que lleva el balón debe decidir si dársela o aprovechar el espacio que ha creado con su ayuda.

Leo Messi es un especialista en aprovechar este tipo de jugadas, aunque después de tantos años sus marcadores ya le tienen calado. Alves se la suele pedir por banda y él aprovecha para meterse por el centro a base de regates que le permiten ganar ángulo. La acción puede acabar en gol, y parte del mérito lo tiene el lateral que se ha desgastado recorriendo la banda «para nada».

Resistencia

Tanto subir y bajar, tanto derroche defensivo y ofensivo, exige una capacidad pulmonar considerable. Los laterales que juegan en equipos que juegan al ataque no pueden ser laterales que se limitan a defender. Eso les obliga a pasar 90 minutos muy intensos, por lo que el estado físico de los mismos es fundamental.

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