El fútbol como deporte universal

Hablar del fútbol es hablar de un fenómeno cuyo crecimiento parece no tener límite y trasciende lo meramente deportivo. El Real Madrid de los Galácticos creado por Florentino Pérez a comienzos de siglo, en su primer mandato como presidente del equipo, es el mejor ejemplo de ello. Fichajes de estrellas que convertían al conjunto blanco en un producto mediático y de marketing. Los Beckham, Figo, Zidane y compañía, títulos aparte, que los hubo, inundaron de camisetas madridistas todo el globo terráqueo.


El fútbol y sus estrellas tienen el poder de potenciar productos y añadirle un atractivo prácticamente inigualable. Por algo los futbolistas más populares tienen ingresos publicitarios equiparables a sus titánicos salarios. Nada es casualidad. De hecho, incluso juegos de azar como las tragaperras utilizan el trasfondo futbolístico para hacer más atractivo su producto. Aunque la historia de las tragaperras en España no comenzase hasta 1981, la primera máquina de este tipo se remonta a 1887. Por tanto, ni siquiera un pasatiempo más que centenario se escapa de las garras del deporte rey.

Es más, el desarrollo tecnológico ha hecho que esta relación directa sea más tangible. Los bares y cafeterías han dado paso a slots online en casinos como Lowen Play. Así, es habitual que las tragaperras tengan una temática futbolera. Las máquinas clásicas han dado paso a otras mucho más novedosas con personajes famosos como protagonistas, que van desde superhéroes hasta estrellas del fútbol, equipos o el deporte en general. Cuidar hasta el mínimo detalle es clave para que el aficionado, ávido de singularidades, elija uno u otro pasatiempo.

Los productos presentes a ‘explotar’

En esa elección, contar con los Leo Messi, Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé, Neymar o Sergio Ramos es fundamental. Estas son algunas de las estrellas presentes que van más allá del balompié, puesto que son marcas en sí mismos. Véase la caída en las interacciones de Twitter vivida por el Fútbol Club Barcelona desde el mismo instante en que Messi se convirtió en agente libre el 30 de junio o el subidón experimentado por el PSG en términos de alcance mediático, y deportivo (sin ellos es impensable que cracks como Ramos hubieran aterrizado en el Parque de los Príncipes) con el aterrizaje de Neymar y Mbappé en París.


El Manchester United es otro ejemplo claro en sí mismo de esta casuística analizada. A pesar de la falta de títulos, la poderosa horda de seguidores que posee de la época dorada del club le granjeaba grandes contratos de patrocinio. Sin embargo, estos iban cayendo con el bajón de rendimiento deportivo. Ahora, el renacimiento del curso pasado, coronado con los fichajes de Raphael Varane y Jadon Sancho, dos de las operaciones del verano de 2021, sin duda, les vuelven a colocar entre los equipos con mayor atractivo.

No es lo mismo ver un escudo de los Diablos Rojos ahora que vuelven a tener ‘pegada mediática’ que estos últimos años, cuando estaban inmersos en un mar de dudas. La historia ayuda, pero los equipos deben cuidar el producto si quieren seguir siendo objetivo de juegos de azar como las tragaperras, entre otros. No hay duda alguna que eso sería una buena señal, tanto deportiva como financiera.