El Madrid vuelve a ganarle la partida al Barça


Un Real Madrid plagado de suplentes volvió a pasarle la mano por la cara al Barça, que por el contrario alineó a su once ideal a excepción de Xavi Hernández y Carles Puyol. Jordi Roura quería acabar con las críticas de la prensa y darle una alegría a la afición, pero las cosas no salieron nada bien.

El Santiago Bernabéu fue testigo de una nueva derrota culé a manos del Madrid, esta vez por 2-1. Los blancos no hicieron mucho, pero en defensa volvieron a dar la talla y apenas concedieron ocasiones de gol. Leo Messi estuvo perdido una vez más y su equipo le echó de menos.

El mismo guión que en la Copa

El Madrid se adelantó en el marcador muy pronto gracias a un buen centro de Álvaro Morata, que la puso al segundo palo con su pierna izquierda para que Karim Benzema rematara a placer. Javier Mascherano le perdió de vista y Víctor Valdés no hizo bien quedándose bajo palos.

Los azulgrana no le perdieron la cara al partido tan pronto y buscaron el empate con ganas. Andrés Iniesta era el hombre más activo, pero la igualada la puso el de siempre. Messi recibió un buen pase a la espalda de Dani Alves y encaró a Sergio Ramos. Lo que pocos imaginaban era que iba a solar un latigazo al primer palo que sorprendió a Diego López. El ex del Sevilla pudo hacer algo más que quedarse clavado.


Tras la reanudación más de lo mismo. El Barça dominaba el partido sin hacer daño y el Madrid esperaba su oportunidad a la contra. Cristiano Ronaldo tuvo más de media hora para lucirse y la verdad es que revolucionó el partido con sus galopadas y con sus peligrosos lanzamientos de falta.

El tanto de la victoria llegó a cinco minutos del final, cuando Sergio Ramos se elevó por encima de Gerard Piqué para rematar un córner muy bien botado por Luka Modric. Se quitó el brazalete, besó el escudo del Madrid y se lanzó al suelo para esperar a sus compañeros. Era una victoria sin importancia de cara a la Liga, pero con un componente emocional que les permite viajar a Manchester con la moral por las nubes. El Barça todo lo contrario, sigue cabizbajo y sin saber cómo salir de la crisis de resultados en la que está inmerso.

Polémica


Tras el gol de Sergio Ramos el Barça pudo empatar si Pérez Lasa hubiera señalado penalti en una acción de Adriano. El lateral brasileño se internó en el área y se topó con el central de Camas, quien puso la pierna para frenar su progresión y pudo tocarle. Adriano exageró tanto la caída que al final su acción se quedó en nada, algo que incendió a los jugadores. Víctor Valdés perdió los nervios y se fue a por Pérez Lasa, a quien le dijo que era un “sinvergüenza” que no tenía “cojones”. Vio la roja y ahora le podrían caer varios partidos de sanción.

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