El Leicester no pudo con el United en Old Trafford

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gol de Anthony Martial
El alirón del Leicester City no se produjo en Old Trafford. El final de película tendrá que esperar. ¿Mucho o poco? Puede que esta noche sean campeones si el Tottenham no es capaz de ganar en Stamford Bridge a un Chelsea que tendrá ganas de llevarse los tres puntos pese a no jugarse nada. Un derbi siempre es un derbi.

Un punto muy sufrido

El equipo entrenado por Claudio Ranieri empató 1-1 ante un Manchester United que se jugaba mucho. Los hombres de Louis van Gaal salieron muy enchufados y merecieron abrir el marcador en el minuto 8 por mediación de Anthony Martial, que definió sin problemas ante Kasper Schmeichel al recibir un centro de Antonio Valencia que fue a parar al segundo palo, donde se encontraba libre de marca.

Eran los mejores minutos de los “diablos rojos”, que se veían haciendo el segundo. Estaban presionando mucho a su rival y tocaban muy rápido. El público, como pocas veces había sucedido a lo largo de la temporada, se lo estaba pasando bien con el juego de su equipo.

De cabeza a por el título

A pesar de los pesares, el Leicester es mucho Leicester y supo aprovechar una jugada a balón parado para establecer el 1-1 definitivo en el minuto 17. Danny Drinkwater, que acabó expulsado y no podrá jugar el próximo partido ante el Everton en el King Power Stadium, la puso perfecta buscando la cabeza de Wes Morgan. El capitán se benefició de un marcaje muy pobre de Marcos Rojo para rematar a placer superando a un David de Gea que estaba vendido.

Wes Morgan celebrando un gol
El vigésimo gol de los ‘Foxes’ a balón parado fue una bendición. Más que nada porque el United controlaba el partido con un 70% de la posesión. El Leicester se encerró atrás y trató de aprovechar alguna contra para dar la campanada, pero esta vez no sonó la flauta, entre otras cosas porque Jamie Vardy no estaba sobre el césped (cumplió su segundo partido de sanción).

Así las cosas, el milagro no se produjo en Mánchester. Los confetis, eso sí, están preparados para una de las celebraciones más inesperadas de la historia del fútbol.

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