
Siempre he sido de los que han defendido la gestión de Florentino Pérez. Creo que ha hecho las cosas muy bien y sólo hay que ver la gran cantidad de títulos que ha coleccionado desde que es presidente. Eso sí, alguna cosa mal ha hecho, como por ejemplo dejar de lado a la cantera para apostar por la cartera, o dejar que los jugadores manden más que los entrenadores, algo que ha acabado con técnicos españoles de mucho nivel como Rafa Benítez, Julen Lopetegui o Xabi Alonso.
¿Olise? Qué va, Julián
El caso es que Florentino prometió en las elecciones que llevaría a cabo un fichaje de 150 millones de euros. No desveló su nombre, pero sabiendo cómo se las gasta muchos socios y aficionados se frotaron las manos. ¿El más deseado? Sin duda alguna Olise, quien tras su exhibición en el Santiago Bernabéu está considerado como uno de los futbolistas más en forma del mundo.
Para desgracia de todos aquellos que llegaron a ilusionarse, el súper fichaje que preparaba Florentino era Julián Álvarez, un gran delantero que sin embargo no justifica una inversión de semejante calado. Además, el Madrid lo que necesita urgentemente es un mediocentro organizador, no más delanteros que no aportan nada si no hay centrocampistas que sean capaces de dar el último pase.
Mala pinta
Me temo que la próxima temporada volverá a ser un auténtico fracaso. El «nadaplete» asoma con un José Mourinho que volverá a ser el comandante general, aunque esta vez me temo que la mano dura que siempre le caracteriza no funcionará. De hecho, lleva muchísimos años sin funcionarle, porque todavía no se ha dado cuenta de que el fútbol ha cambiado. Los jugadores, hoy en día, no agachan la cabeza cuando el entrenador les atiza en privado o públicamente. De hecho, lo que hacen es todo lo contrario. Ejemplos hay muchos en las últimas temporadas y creo que en el Bernabéu se volverá a vivir la decadencia de Mourinho, esta vez de la mano de otra decadencia: la de Florentino.