
A Viktor Gyökeres no le faltan novias. Sus dos últimas temporadas han sido fantásticas y han ayudado a que el Sporting de Lisboa sea bicampeón de Portugal. Y claro, con tantos goles tanto en la liga lusa como en Europa, lo normal era que al final se marchara, algo que más pronto que tarde sucederá.
Los portugueses son muy duros en las negociaciones
El delantero centro sueco ya no quiere volver a entrenar en la ciudad deportiva del Sporting. Quiere salir sí o sí y no le importa declararse en rebeldía, por lo que se ha negado a incorporarse a los entrenamientos de pretemporada. ¿Su objetivo prioritario? Jugar en el Arsenal de Mikel Arteta, que como es lógico le espera con los brazos abiertos después de una temporada en la que ha tenido que recurrir a Mikel Merino como ‘killer’.
Por el momento las cosas no van a ser nada fáciles. Los londinenses no quieren pagar una burrada por Gyökeres y los lisboetas no están por la labor de negociar rebajas por su mejor jugador. De hecho, Frederico Varandas, presidente del Sporting, ya ha asegurado que si no pagan el precio justo seguirá vistiendo la camiseta verdiblanca durante los próximos tres años, haciendo alusión a las tres temporadas que le quedan de contrato.
El Atlético de Madrid también tanteó su fichaje, pero con Julián Álvarez y Alexander Sorloth no tienen la necesidad imperiosa de tirar la casa por la ventana por un goleador. De hecho, lo que deberían hacer es dar más bola al noruego en detrimento de un Antoine Griezmann que ya no está para grandes números.
Un Arsenal para pelear por todo
El Arsenal está reforzando su plantilla a pasos agigantados. El fichaje de Martín Zubimendi es un gran fichaje, mientras que en los últimos días se ha confirmado la polémica llegada de Noni Madueke, extremo internacional por Inglaterra que no era ni mucho menos imprescindible. Los aficionados ‘gunners’ dudan de que sea un fichaje útil teniendo en cuenta sus continuas faltas de disciplina cuando vestía la camiseta del Chelsea.