Expulsión de Van Persie ante el Barça


Arsène Wenger se mostró anoche muy dolido por la actuación del colegiado suizo Massimo Busacca, quien para mí estuvo a la altura de un partido de octavos de final de Champions League. No habló del mal hacer de sus jugadores y justificó la eliminación a manos del Barça echando la culpa a Busacca.

Sin duda alguna, la jugada que más pudo condicionar el partido y de la que más se está hablando en estos momentos es la de la expulsión de Robin van Persie. El futbolista holandés pecó de pardillo y fue expulsado por perder tiempo, por disparar cuando ya hacía unos segundos que Busacca había parado el juego. El delantero trató de justificarse señalando a la grada y diciendo que no había escuchado el silbato por culpa del ruido ensordecedor del Camp Nou. ¿Hay que creérselo? Es bastante discutible.

Sin embargo, creo que no hay que hablar tanto de si esa acción debió significar la segunda tarjeta amarilla o no. En la primera mitad, justo antes del descanso, Van Persie se calentó más de la cuenta y dio una bofetada a Dani Alves que debió ser de roja. Aunque el brasileño es un provocador que se pasó todo el partido sacando de quicio a sus rivales, para nada se puede justificar lo que Busacca decidió resolver con una simple tarjeta amarilla.

¿Vosotros qué opináis?

4 comentarios

  1. Siempre los jugadores patean el balon cuando les cobran fuera de juego y nunca pasa nada,que rara es esta roja.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.