
Hay que ver lo que ha cambiado la situación de Vinícius en el Real Madrid desde que no logró el Balón de Oro. El club dio una imagen lamentable no acudiendo a la gala organizada por la prestigiosa revista francesa y el jugador se vino abajo por completo.
La temporada pasada el nivel del brasileño bajó considerablemente, y en lo que llevamos de curso estamos viendo que las cosas no mejoran. Es Kylian Mbappé quien está tirando del carro y la renovación de Vini se está complicando pese a los últimos acercamientos. Se complica porque no puede cobrar más que el astro francés, pero también por otros temas que son de rabiosa actualidad, como por ejemplo sus quejas cada vez que Xabi Alonso le sustituye.
Xabi Alonso es quien manda, de momento…
Al técnico tolosarra no le está temblando el pulso a la hora de sentar a jugadores que eran indiscutibles para Carlo Ancelotti. Lo estamos viendo con Federico Valverde, quien tampoco estuvo nada afortunado en la previa del partido que les enfrentó ayer al Kairat Almaty. El uruguayo dijo que no nació para jugar de lateral derecho y Alonso le respondió dejándole en el banquillo, por mucho que diga que la decisión ya estaba tomada antes de la rueda de prensa.
Veremos cuánto aguanta Florentino Pérez con esta situación. Siempre ha preferido que los jugadores llevaran la voz cantante, mimándoles todo lo que fuera necesario. Todo hasta que pierden la cabeza y piden más dinero del que considera que deben cobrar, como sucedió con Cristiano Ronaldo o Sergio Ramos. En este caso, no tengo claro si dará todo el poder necesario a Xabi Alonso para que tome sus decisiones. Para él siempre ha sido más fácil despedir al entrenador, como sucedió con Rafa Benítez o Julen Lopetegui, que quisieron imponer su disciplina y fueron despedidos por los propios jugadores, en lo que se conoce como «hacerle la cama al entrenador«.
Oportunidad desperdiciada
Con Vinícius tengo la sensación de que han dejado pasar una oportunidad de oro. Se hablaba de una oferta de más de 200 millones de euros procedente de Arabia Saudí. El jugador la estudió, pero tal vez pensó que era demasiado pronto para ir a jugar a una liga menor. La operación no prosperó porque el Madrid tampoco quería desprenderse de su jugador franquicia, pero visto lo visto creo que se van a arrepentir. No sólo su rendimiento no está siendo el esperado, sino que continúa con esa actitud de niño pequeño que le ha caracterizado desde que le conocemos. Muchos aficionados del Madrid no lo soportan y la verdad es que no me extraña.