
Lo de José Mourinho es realmente increíble. El técnico portugués lleva muchos años obteniendo malos resultados, pero eso no le impide abandonar el paro con mucha facilidad. No hay que olvidar que su último título fue con la Roma en la temporada 2021-2022, cuando logró conquistar la Conference League. Y lo peor no es eso, sino que hay que remontarse hasta la temporada 2016-2017 para encontrar el penúltimo título levantado por ‘The Special One’.
El Benfica confió en él para remontar el vuelo tras un inicio de temporada irregular. Llevan dos años viéndose superados por el Sporting de Lisboa e iniciaron su camino en la presente edición de la Champions League cayendo en casa ante el Qarabag. Sin embargo, con él las cosas no han cambiado demasiado.
Terceros en liga y moribundos en Champions
Los lisboetas son terceros en la liga portuguesa con 24 puntos en 10 jornadas, lo que significa que están a 4 puntos del líder, el Oporto, y a un punto del segundo clasificado, el Sporting de Lisboa. Todavía queda mucho y pueden acabar en lo más alto de la clasificación, pero por ahora no da la sensación de que el equipo esté preparado para dar la talla ante equipos de nivel.
En la Champions la situación es muy preocupante. Tras disputarse 4 de las 8 jornadas de la fase de liga, el Benfica comparte el farolillo rojo con el Ajax, ya que son los dos únicos equipos que cuentan sus partidos por derrotas. Todavía hay margen de maniobra porque quedan 4 partidos, y precisamente el siguiente es ante el Ajax en Países Bajos. Sin embargo, los otros tres encuentros son ante rivales de la talla del Nápoles, la Juventus y el Real Madrid. Difícil ser optimista con semejante panorama…
Da la sensación de que Mourinho debería jubilarse y disfrutar de lo que ha sido una trayectoria brillante durante su primera década como entrenador. En los últimos años su reputación se ha desmoronado y cuesta creer que otro club vaya a caer en la trampa. Su sueldo, aunque no tendrá nada que ver con el que cobraba hace 10 años, no será especialmente bajo.
El sueño de entrenar a la selección de su país
El deseo de Mourinho es dirigir a la selección portuguesa antes de apartarse definitivamente de los terrenos de juego. Sin embargo, si Portugal hace un gran papel en el próximo Mundial, lo cual me parece muy factible, su sueño tendrá que esperar. Más aún si su paso por el Benfica resulta ser desastroso.